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En
esta ocasión caminando por las calles de más tradición
en la Puebla Mágica mis pasos me llevaron hasta la calle
de Santa Clara, si a la 6 oriente ahí donde de pequeño
me gustaba ir con mis papás a comprar y comer y disfrutar
de tan variadas golosinas o dulces poblanos únicos en
toda la Republica Mexicana, esta calle cotidianamente muy transitada
por gente poblana y turistas nacionales o extranjeros que no
pueden dejar de venir a comprar estos exquisitos dulces poblanos,
nuestros famosos camotes y la gran cantidad de diferentes dulces,
creo que mas de cincuenta variedades diferentes, son la delicia
de tan exigentes y variados paladares.
En la época colonial esta calle fue de gran importancia
por fundarse en ella en la esquina con la calle de Mercaderes
en 1615 el convento de monjas franciscanas clarisas, convento
llamado en honor de Santa Clara, quien fue la fundadora de la
orden y que nació en 1193 en la misma ciudad donde fue
originario San Francisco o sea en Asís. Este Convento
de Monjas Clarisas llegó a tener mas de cien de ellas
y quienes posteriormente a través de los años
según datos históricos son las creadoras de tan
deliciosos y variados dulces en especial de las tortitas de
Sta. Clara, deliciosas galletas con azúcar, mantequilla
y huevo y otros ingredientes secretos que ya se vendían
desde el siglo XVIII esto sucedió aproximadamente en
1741, en aquella época las tiendas eran conocidas como
azucarerías o confiterías, se reporta una en esta
calle de la Portería y tres en la calle de Jarcierías
hoy Juan de Palafox y Mendoza.
En las ordenanzas de Flon esta calle era conocida como calle
del Costado de Sta. Clara o Calle de la Portería del
Convento de Sta. Clara, desde el siglo XVII hasta el siglo XIX
, la iglesia del convento se termina en 1642 fue reconstruida
y esta como luce actualmente en el año 1714 después
de un terremoto que en 1711 destruyó su techumbre original
que era de madera, hoy es de mampostería la bóveda
de la iglesia y se le agregaron unos contrafuertes en los costados
por causa de los temblores al igual que los que tiene a los
costados la iglesia de la Compañía del Espíritu
Santo, cuando Uds. caminan ven que invaden estos la banqueta
y es estrecho el paso peatonal. El convento en la actualidad
alberga una escuela particular de señoritas llamada Colegio
Progreso.
También por pocos años solamente alrededor de
1912 se le conoció como Calle de los Mártires,
por los sucesos acaecidos el 18 de Noviembre de 1910, cuando
en la casa marcada en aquel entonces con el número 4
hoy 206, donde vivía la familia Serdan, quienes eran
antireleccionistas y no deseaban que Porfirio Díaz siguiera
como dictador, fueron asesinados por miembros de la policía
siendo Gobernador Mucio Martínez, perdiendo la vida Máximo
Serdán y otras personas simpatizantes del movimiento
ya en la madrugada después de sofocado el levantamiento
revolucionario su hermano Aquiles Serdán fue acribillado
y asesinado por un guardia a sangre fría, Aquiles se
encontraba escondido en un pequeño sótano o refugio
localizado en una de las recamaras de la casa, en la actualidad
podemos ver los impactos de balas en la fachada de la casa que
fueron disparadas por los gendarmes desde las azoteas de la
iglesia y del convento.
Bueno volviendo a los dulces en 1856 ya existían en esta
calle 2 tiendas y la Portería del Convento y por el año
de 1925 como 9 ahora existen solo en esta calle 17 y en La del
Estanco de Mujeres o sea la anterior conocida también
como la calle cerrada de Sto. Domingo otras 20 tiendas y muchas
mas diseminadas por toda la ciudad que son un número
importante, además creo yo que no todos los dulces fueron
creación de las monjas clarisas, algunos serían
de las teresianas, otros de las capuchinas, o de Sta. Mónica
o sea las agustinas, todas se adjudican o pelean la creación
de los dulces y del ROMPOPE, yo estoy seguro que otros dulces
son creación de otras personas por artesanos poblanos
gentes ajenas al convento, gente creativa de la época
colonial dado al tradicional y reconocido arte culinario de
los habitantes de nuestra hermosa ciudad.
Así hoy acudí a una de las tiendas en esta calle
en el 207, que ostenta un nombre muy adecuado La Clarisa en
donde el Sr. D. Jorge Valladolid me recibe amablemente y relata
que el se encuentra en este sitio desde 1950 y su tienda esta
decorada con bellas piezas de Talavera de Puebla, expende casi
todos los dulces que hemos mencionado y como dato curioso tienen
cada uno de ellos colocados su nombre para que la gente los
conozca y los pida por el nombre correcto, así pude saborearlos
no todos pero la calidad y frescura y rico sabor me dejo sumamente
complacido, también pude ver en sus vitrinas los exquisitos
camotes poblanos en sus cajas de varios sabores unos lisos y
otros decorados, los muéganos, las palanquetas de cacahuate
y de pepita, las cocadas horneadas, los macarrones de leche,
las bolas de piñón o de nuez, los dulces de almendra
o de canela, las yemitas de piñón, las marinas
de nuez, los picones de camote, las domingueras de coco, los
jamoncillos o las barras de leche quemada, las conocidas tortitas
de santa clara, los gaznates de azúcar, la fruta seca
cubierta de azúcar como los higos mis favoritos, o dulce
de calabaza o de chayote, las naranjas, el camote, los borrachitos
dulces envinados con azúcar, los tradicionales molletes
unos panes redondos rellenos y cubiertos de azúcar deliciosos
que solo se venden por temporada todos tienen su nombre propio,
hay gallitos de pepita, dulces de coco, cacahuate, las lagrimitas
de licor, etc. una variedad increíble para todos los
gustos, verdad señores que nuestros dulces se antojan
son únicos, los venden sueltos o bien en platos de Talavera
o tazones que son muy solicitados y motivo de admiración,
a precios muy económicos. Dándole las gracias
a Don Jorge por su amabilidad continué mi recorrido.
En la actualidad existen en esa calle conocida por el pueblo
como la calle de los camotes como unas 40 tiendas que venden
estos dulces, como La Gran Fama, El Lirio, La Puebla etc. y
se ha creado una verdadera micro industria familiar muy acorde
a lo que se menciona en esta época y que es el sustento
de muchas personas, hay que conservar nuestras tradiciones y
acrecentarlas, ¿cómo? Pues consumiendo lo que
nosotros producimos con mesura claro está, por eso de
la diabetes pero dando a conocer a nuestros familiares y amigos
foráneos, este rico y apetitoso arte confitero de nuestra
Puebla Mágica.
Por esta calle hacia el oriente pueden llegar al templo de San
Cristóbal de belleza especial por sus torres de estilo
salomónico, destruidas en 1863 después de la toma
de Puebla, posteriormente reconstruidas además ahí
existió un asilo de huérfanos y un grupo de monjas
poco conocidas como Reparadoras de María Reparadora y
caminando por la siguiente calle conocida como la del Mesón
Viejo se llega al tradicional barrio del Artista en el Parían,
es relato para otra ocasión, me senté en una banca
a seguirme deleitando con mis higos de dulce que me regalo Don
Jorge, que envidia no creen Uds. hasta el próximo número
muchos saludos feliz año 2006 y no dejen de caminar por
su Puebla
richi_9@hotmail
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