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Mis
queridos lectores existe en Puebla un elemento arquitectónico
característico que son los balcones poblanos.
Al caminar por nuestras hermosas calles las casas que conforman
la ciudad poseen este componente de diferentes formas y tamaños
y son parte de las casas habitación coloniales, un elemento
tradicional y único de una época ya que muy pocas
ciudades los poseen en tan variada y gran belleza.
La palabra balcón proviene del germánico balko
o viga significa plataforma angosta provista de barandilla que
sobresale en la fachada de un edificio o bien delante de las
ventanas o al nivel del pavimento.
Los balcones los hay de tipo esquinado en el segundo nivel en
las esquinas de las calles y estos son los más bellos
o verticales rectangulares colocados en las fachadas en el segundo
nivel o bien en el primer nivel, anchos o angostos o corridos
a todo lo largo de la fachada o individuales, pequeños
o de gran tamaño, de piedra basáltica las jambas
estas labradas hermosamente, piedra que era abundante en nuestras
canteras del cerro de Loreto o con diferentes tipos de materiales
unos con madera ya no existen y otros de argamasa ya desaparecidos,
con sus
barandales fabricados de hierro forjado, que fabricaron los
herreros del Alto, en el siglo XVII, de bellas formas como róeles,
hojas, torzales y con chapetones de bronce o plomo, hechos a
mano que son tesoros, herrería muy codiciada en estos
tiempos y que fueron una moda en esos lejanos años en
los talleres de forja, estos artesanos que fabricaban la herrería
de los balcones fundaron gremios que en un principio quienes
los fundaron fueron personas de ascendencia española
después mestiza y junto con otros gremios como el de
los canteros, sastres, panaderos, tahoneros, alfareros, carpinteros,
albañiles, etc. Dieron realce a la bella Puebla y que
fueron desapareciendo poco a poco. Existieron también
otro tipo de barandales en los balcones poblanos manufacturados
con balaustres de piedra o argamasa, en estilos gótico,
corintio, toscano, de jarrón, acanalado, etc. De estos
se pueden admirar varios en las casonas de gente pudiente o
aristócrata de la época en el primer cuadro de
nuestra Puebla.
Balcones palaciegos y fachadas ambos de cantera tallada o combinados
con hierro forjado y maderas hermosas como caoba en los ventanales
y los portones, se hallan varios en la avenida Cholula o La
Reforma o en la 2 Poniente o calle de la Alhóndiga desde
donde la gran dama de la alta sociedad miraba desde lo alto
discretamente a la gente del pueblo, o tras del visillo de las
ventanas las señoras recatadas se percataban del diario
acontecer de la colonial ángelopolis. Donde las doncellas
coqueteaban con el pretendiente, o se daban a la tarea de la
charla diaria con la vecina de enfrente o los balcones donde
las abuelitas colocaban al dulce canario, o al zenzontle o al
escandaloso perico que con sus gritos y chiflidos atraía
la mirada de la gente o el balcón adornado con variadas
macetas con cuidadas flores y plantas desde los helechos, geranios,
violetas sembradas en ellas, macetas de Talavera o de barro
de la Luz
Balcones, cientos de ellos, quien puede resistirse al encanto
de estar en ellos a contemplar los atardeceres tranquilos bañados
de sol, añorando los días cuando no existía
tanto ruido, smog y tantas combies, camiones urbanos, o los
ambulantes estos apoderados de la 8 y 10 poniente, el cáncer
citadino que destruye paulatinamente nuestro hermoso centro
histórico. Reflexiono y pienso: en ese entonces no existían
las tvnovelas el modo más cómodo de enterarse
de la vida y los sucesos cotidianos pudo ser en estos balcones,
como dice el dicho " platica poblano mientras yo te gano
, será que por eso nos conocen por chismosos o comunicativos".
Las fachadas en el Siglo XVII adquirieron con el balcón
una característica especial, ellas reflejaban al exterior
la posición social y política y económica
de sus moradores, estas fachadas en el medio urbano de la Puebla
y los adelantos renacentistas hicieron que los poblanos se preocuparan
mas por el aspecto externo de la vivienda que el del interno,
la vivienda en el ámbito urbano reflejo de la vida citadina
colectiva y/o familiar, cercana a la plaza o a la catedral,
a las iglesias o al convento y a los negocios o tiendas, localizadas
en manzanas rectangulares con lotes de 25x25, y grandes solares
en las 4 esquinas, las calles en una cuadricula perfecta, rectilíneas
donde se puede ver perfectamente toda la calle los acontecimientos
cotidianos, comerciales, religiosos y civiles.
En las viviendas cercanas a los conventos, hospitales y conventos,
se comienza a crear una característica fisonómica
especial en las fachadas estas con una influencia del tipo de
las casas Andaluzas o de Castilla en España, estas tenían
balcones en la parte superior y en la planta baja, pero de pequeño
tamaño, aquí en Puebla todo cambio las ventanas
fueron grandes con balcones amplios y un amplio portón
que daba a un patio central y alrededor de él habitaciones
con puertas y ventanas en cada una de ellas y daban mas luminosidad
a las mismas al frente de las habitaciones un patio donde de
todo acontece y por un corredor otro patio posterior, que da
a los graneros o cuartos de la servidumbre y los baños,
en la parte alta corredores, con barandales de herrería
y como dije las fachadas con amplios vanos en cada habitación
con variado número de balcones que miran a la calle,
en la planta baja almacenes con portón al frente de una
influencia castellana. Tenía una función doble
la casa unifamiliar o de vecinos, las casas a mitad de la cuadra
son mas de uso comercial y para vecinos, que las de las esquinas
estas mas bien eran
unifamiliares de gente pudiente y sus fachadas mostraban el
poder económico de las familias que las habitaban.
Puebla es una ciudad que fue trazada con reformas espectaculares
a diferencia de las ciudades europeas que su traza fue radial
y con plazuelas o recovecos y callejones, la Ángelopolis
se planeó para ser una ciudad moderna para españoles,
lineal cuadriculada, pensada, de oriente a poniente y de norte
a sur, con banquetas y casas de dos niveles y una sola plaza
principal o zócalo donde estarían los poderes
del cabildo y la Iglesia y que con el paso del tiempo y gracias
al mestizaje, fue adquiriendo la belleza que actualmente posee,
existen libros donde se explica ampliamente este bello urbanismo.
Son el siglo XVII y XVIII en los que podemos ver un pleno desarrollo
renacentista en la tipología de las fachadas y así
encontraremos tres tipos de balcones predominantes, primero
los balcones con jambas de piedra y dinteles cubiertos los vanos
con herrería en su totalidad que sobresale del paño
de la fachada, segundo balcones con cornisa y barandal de hierro
o de cantera o de argamasa, muy decorados o sencillos dependiendo
de la riqueza de sus propietarios y tercero balcones con la
herrería completa metida dentro de los vanos, pero los
más sobresalientes y hermosos lo serán los balcones
esquinados de los cuales en nuestra ciudad se pueden encontrar
bien conservados aproximadamente 8 a diez, unos completos y
otros rasurados o restaurados, unos sencillos y otros decorados,
con cornisas y frontones esquinados como el de la 2 norte y
la Juan de Palafox, hoy casa de la China Poblana Hotel que será
inaugurado el 27 de Noviembre 2005 por el Gobernador Mario Marín.
Otro lo encontramos en la 4 norte sur y en la 6 oriente y la
6 norte. Los balcones esquinados dan una sensación de
elegancia al segundo nivel, el hecho de romper la continuidad
de la esquina y el espacio o vacío de medio cubo generado
por el balcón esquinado le da un toque espacial sui generis
a la vivienda. Cuando camino por el centro histórico
me hago la misma pregunta que el historiador José Blas
Ocejo plantea en su interesante estudio sobre estos pintorescos
balcones de la Puebla. ¿Porqué no son rescatados
y pasan a ser lugares de interés para tantos turistas
que nos visitan? La respuesta es probablemente FALTA DE PRESUPUESTO.
Los balcones esquinados elaborados en su gran mayoria con lujo,
jambas laterales de piedra o cantera con ventanearía
esquinada y rematado el segundo nivel con una columna en el
vértice, con cornisa compleja bien decorada, el dintel
sencillo o con frontón esquinado. Son una belleza son
balcones poblanos, uno como amante de la Puebla Mágica
quisiera que se rescataran pero es tarea de muchos y el INAH,
no tiene recursos para esto, yo espero que las fotografías
que les he tomado permitan que Uds. Los observen.
Hasta la próxima admiren y cuiden nuestra bella ciudad
de los ángeles.
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